Clausuran proyectos de violencia de Derechos Humanos y violencia basada en géner

Más de 600 mujeres y hombres participaron en el proyecto de derechos humanos y violencia basada en género, en espacios de escucha, acompañamiento psicosocial, y nuevas masculinidades para prevenir el mal trato, en los municipios de María la Baja, Mahates, San Juan Nepomuceno, el Guamo y San Jacinto.
Durante muchos años, para muchas mujeres de los Montes de María, hablar sobre situaciones de violencia significó hacerlo en silencio, sin conocer las rutas de atención disponibles ni contar con redes de apoyo cercanas.
Es importante señalar que durante dos años muchas mujeres guardaron silencio porque pensaron que lo que vivían era normal o porque no sabían dónde buscar ayudas. Los Centros Escucha, les brindaron un espacio de confianza para expresar lo que sentían, conocer sus derechos y encontrar una red de apoyo que les permitió comprender que no estaban solas frente a la violencia.
Este proyecto montemariano conto con el auspicio de Ayuda en Acción, la Corporación Desarrollo Solidario CDS, la Red de Mujer Rurales del Norte de Bolívar y la Junta de Andalucía, Programa de Cooperación Internacional.
Con la ejecución de esta iniciativa, se contribuyó con una cultura de paz, el ejercicio pleno de los DDHH y la eliminación de la violencia basada en género en la región de los Montes de María.
Para Diana María Quimbay Valencia, directora País de Ayuda en Acción Colombia, el programa se dio en los Montes de María por ser una región históricamente muy golpeada por la violencia y porque se dieron otros tipos de violencia y se necesitaba escuchar a las mujeres de estos municipios.
A su turno, Angélica Margarita Torres Castro, dijo que esta experiencia ha sido muy significativa y se ha logrado que los derechos de niños, niñas, adolescentes, mujeres y hombres se den con igualdad y empoderamiento del conocimiento de nuestros derechos.
Torres Castro, agregó que este tipo de proyectos deben seguir implementándose en la región para promover los derechos humanos y la cultura de paz para prevenir y atender la violencia basada en género, fortaleciendo capacidades en las comunidades.
Finalmente, los asistentes al salón Amarillo de la Gobernación de Bolívar en la sede del centro histórico, vivieron momentos alegría y tristeza, pero convencidos de no repetición y agradecieron a las entidades que estuvieron al frente del proyecto.​